viernes, 17 de octubre de 2008

CAMPO RICO SE DESBORDO PARA RECIBIR A LOS CANDIDATOS DE LA REVOLUCION

RECORRIDO: Jesse y Aristóbulo en Petare

 

CAMPO RICO SE DESBORDO PARA RECIBIR A LOS CANDIDATOS DE LA REVOLUCION

 

(Comando de Campaña. 17 Octubre 08).-  La revolución que se está llevando en Venezuela no tiene modelo de comparación en el mundo. Lo que en este escenario está ocurriendo es desde todos los puntos de vista del análisis, inédito y a veces buscar los vocablos para contar las historias reales y que a la vez lleguen  a los lectores con la misma intensidad que se han vivido, no es asunto fácil.

Este jueves, Aristóbulo Istúriz y Jesse Chacón, quienes llevan un estilo de campaña nada convencional, moldeado más por el dictamen del sentir popular, hicieron un nuevo recorrido por Petare. ¿Otra vez Petare? Podrán decir algunos. Pero es que esta parroquia del municipio Sucre, concentra, de las cinco existentes, casi el 70% de la población, con 1100 barrios de los 2020 que en total existen.

En una campaña electoral como la que llevan estos dos aspirantes tanto a la alcaldía Mayor – Aristóbulo – como a la de Sucre – Jesse – visitarlos todos, les será prácticamente imposible; ¡pero allí van!  Antier fueron a once sectores y ayer a 12 más: 23 zonas en dos días o dicho en buen criollo: ¡Hay que echarle!

Ningún recorrido se parece a otro, cada uno tiene características, verbos, escenas diferentes que conjugan su propia historia, eso es verdad, pero éste tuvo una connotación especial. Creo que la canción de Willy Colón, "Amor Verdadero" resume un poco todo lo que ocurrió en Campo Rico, ¡Peeetare!

Decíamos que la revolución venezolana es inédita, porque a la par de la lucha por la construcción y formación para una nueva calidad de vida apoyada en la conciencia, va también la sumatoria de paz entrelazada con el amor y sobre todo la fe del pueblo. Todo esto brotó en Campo Rico luego de dos kilómetros y medio de recorrido.

La historia arrancó en la calle La Laguna que queda frente a la avenida Sanz de El Marqués. ¡Qué cosas!  Allí  se enfrentan dos realidades del municipio, que en reiteradas oportunidades Jesse Chacón ha llamado "las caras de la moneda" existe un norte y un sur que aun no se miran. En El Marqués  vive una clase media alta, en Campo Rico no. ¡Y los separa una acera!

La noche del 7 de Octubre cuando en La Sanz comenzó el Plan de Asfaltado de Vía, la comunidad de Campo Rico se acercó al candidato para pedirle que repararan también una  inmensa alcantarilla que tenía tres años averiada. El director de vialidad, Néstor Palma, se comprometió entonces a cumplir el trabajo y lo hizo. Justo en ese punto comenzó la caminata de Jesse, Lesami, Aristóbulo y Dinorah.

Para llegar a la calle Primero de Mayo, hay que remontar lo que todos conocen como "La subida de Lolo" ¡Ay lolo e` Lolo a` Chávez no lo tumba nadie!, la canción de Madera sonaba con fuerza desde el camión que llevaba la música, mientras la gente, mucha gente, centenares, trataban de saludar personalmente a los bienvenidos y bailar a la vez. Esta constante se cumpliría por 5 horas consecutivas.

La entrada hacia la Escalera 25, ofreció un ambiente enternecedor. Todas las puertas de las casas estaban abiertas al igual que las ventanas y abarrotadas de gente. Hasta  los techos estaban repletos y es verdad lo que ha dicho el presidente Chávez sobre la masificación de la telefonía celular: La mayoría tenía  celular y de lejos lo que se veían era un montón de brazos levantados, cada uno tratando de captar la mejor foto.

La alegría que reflejaba la gente  era tan desbordante,  que la escena despertaba nobleza y creo que las palabras de quien gritaba llamarse "Mary" resume mucho de la atmósfera que se respiraba. ¿Por qué tanta pasión? "Oye vale ¿no lo ves? Ellos son la esperanza del pueblo, ellos están haciendo posible que nosotros tengamos un mañana".

Después de la Primera, pasaron a la Segunda de Mayo, donde todavía más gente los estaba esperando. Jesse estaba visiblemente emocionado, Aristóbulo también. "Esta comunidad nos ha recibido como nunca y nos hace sentir como parte de ella" – dijo Chacón – "La fe de esta gente desbordada en manifestaciones de afecto sincero y entusiasmo, es para nosotros un gran compromiso" – respondió Istúriz -.

Guarapo tiene 64 años, desde temprano estaba en la calle esperando por los candidatos, ya casi iban a ser las siete de la noche cuando se aproximaron. Al verlos, sin pensarlo dos veces, les gritó: "Yo sólo quiero decirles que les ofrezco mi amistad, yo sólo quiero pedirles que luchemos juntos, yo sólo quería verlos personalmente". Cuando terminó su corta intervención, tenía la voz quebrada ¡Cuántas vivencias habrá tenido este hombre en seis décadas y todavía sigue labrando el camino!... ¡el pueblo es sabio y paciente!

El paso por  Campo Rico, El Polvorín, donde también estaban los vecinos de La Vaquera, Capilla, Altos de Lebrun y Barrio Nuevo,  fue de fotografía. Desde el medio día la luz eléctrica comenzó a ir y venir como las ráfagas en algunos sectores. La gente tomó sus previsiones y cuando los candidatos transitaban la larguísima calle de Lebrun, casi todos prendieron linternas y velas para acompañarlos y "la otra claridad" erizó la piel. ¡Ya nada los detiene!

Emilia, una señora rubia que mantiene recuerdos de la belleza en su rostro, sorteó la multitud y logró llegarles de cerquita: "Todos los días le pido a Dios que nos de la oportunidad para que ustedes ganen". Aristóbulo se paró en seco y un abrazo infinito con los ojos cerrados selló una conversación que no necesitó más palabras.

Casi cerca de Barrio Nuevo, Félix tiene una panadería a la cual no le ha puesto nombre, pero todos la conocen, a los candidatos les ofreció un ponqué y una botellita de agua. "Vuelvan siempre" – les dijo –

Para llegar a La Luciteña, punto final del recorrido, primero hay que bajar por "Escalera al Cielo", así se llama porque tiene 300 peldaños. A todo lo largo se pararon los habitantes de San Miguel. El descenso se hizo lento, porque las conversas fueron muchas. Ver la escena de lejos, con ese río rojo mezclado entre juventud y vejez, nos hizo recordar a Lloviznando Cantos con su tema de "¡Y bajaron…como un prueba de amor!". En mitad de empinada, unas niñas presentaron un acto cultural al son del tambor y las banderas. ¡Sencillamente espléndido!

La emotividad aun no estaba concluida, faltaba lo que diríamos el broche final. En La Luciteña, había luz, pero al descender los candidatos del último peldaño, en cuestión de segundo, el cielo se iluminó por efecto de infinitos fuegos artificiales. La comunidad les hizo un recibimiento especial.

A Helena le encanta cocinar  e Ignacio verificaba hasta el mínimo detalle para que todo quedara perfecto. Ellos tenían una sorpresa. Cuando escucharon la proximidad de la algarabía que había en la calle, salieron corriendo. Helena le dijo a Lesami:"Ven a mi casa" y los otros tres la siguieron. Los Pelaes les habían preparado una cena a base de hervido de res, casabe, arepas y jugo. "El pueblo – dijo Ignacio – come con el pueblo, ¿verdad Jesse y Aristóbulo?". En la calle los esperaba una multitud y alguien dijo: "Eso es una señal de que así como se sientan a comer con nosotros, están dispuestos a estar con nosotros en las buenas y en las malas".

Entre el callejón La Quebrada y La calle Real estaba dispuesto el encuentro final. Más de mil personas ya los acompañaban. La despedida fue musical. Primero salió Rosario quien entonó una canción de su propia inspiración: "Miro con mucha alegría, seguro muy seguro, que vas a la alcaldía", después vinieron los niños. Ya eran las diez  de la noche. Los pequeños interpretaron un canto de paz armonizado con una hermosa coreografía, donde cada uno con sus manitos pintadas de blanco dibujaba en el aire las escenas de la llegada del revolucionario Jesús, brindando sabiduría y fuerza en el corazón de los hombres que van a guiar al pueblo. La escena fue mágica y los sentimientos también. Otra vez Aristóbulo y Jesse estaban conmovidos y más de uno de los presentes lloró por la belleza que se irradiaba de la inocencia sencilla y porque en definitiva, allí estaba concentrada la esperanza de la gente, los sueños que no cesan. No importa que la minoría canalla trate de atizar un fuego, el pueblo ya está hecho huracán para apagarlos y suave brisa para lograr los nuevos aires que se avecinan para el municipio.

Es hermoso recorrer Petare; cada día, los barrios nos dan una lección de vida y una demostración de lucha, necesarias de aprender. En Campo Rico no hay muchos bienes materiales, pero la alegría es millonaria y la el sueño los empapa como la lluvia.



Web cargada por: Jose David Bello.

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